domingo, 15 de enero de 2023

Relato El día

 Este va a ser mi primer post serio de este año 2023 y lo voy a hacer con un relato diferente. Como ya anticipé en el post anterior es un relato sin ruedines y sin una mente guía, es decir, ya no es un reto del Club Cyrano.

A partir de ahora me toca currarme los relatos y corregirlos yo, como pueda y espero que sea decente como poco. Pero voy a explicar un poco de dónde viene esta historia.

Antes de nada decir, que no apoyo, en absoluto, las teorías conspiranoicas que puedan aparecer reflejadas en el mismo ni creo que puedan llegar a ser ni de lejos verosímil. También hago alusión hacia un grupo de gente muy concreta, y tampoco tengo nada en contra de las ideas que representan a pesar de que no estoy de acuerdo con algunas personas que pueden llevarlas a los extremos. Pero mejor vemos el relato y me explico mejor después.

Por último, la idea inicial viene de un sueño, he tenido uno recurrente en el que me montaba en un ascensor en un edificio de mil plantas y subía y bajaba solamente porque la aceleración del mismo me pegaba al suelo o me dejaba flotando cada vez que lo usaba. Sí, muy lógico el sueño.

Pues hace poco soñé que entraba en un ascensor de un centro comercial con más gente. Entonces daba aviso de exceso de peso y se acababa cayendo. Al llegar abajo estábamos en una zona abandonada del edificio y me desperté.
Pues sin más preámbulos ni spoilers, os dejo con el relato y luego terminamos de ver.





El día


Hoy he tenido uno de esos días en los que todo sale perfecto, a todos nos ha pasado eso alguna vez. O pensaba que lo era.

Lo primero, estaba trabajando en la azotea de un edificio haciendo unos taladros para llevar unos cables y cuando iba a hacer el último me he dado cuenta que la broca estaba al límite y las de recambio estaban en mi coche. Estaba deseando irme a comer y no quería perder más tiempo, así que, hice el último agujero con esa broca a punto de romperse y, de hecho, se rompió justo después de hacer el agujero. Qué suerte, ¿no?

El segundo golpe de suerte ha sido al ir al bar de confianza en el que llevo comiendo desde que empecé la obra, un sitio pequeño pero limpio donde se come decentemente y el menú del día no es caro aunque sí un poco repetitivo.

Pedí la ensalada césar de todos los días y de segundo pedí callos a la madrileña. Primero me han dicho que no les quedaba y cuando me he quejado diciendo que me encantan cómo los preparan, entonces me han hecho el favor de sacar un plato, un poco más pequeño de lo habitual, pero con esa delicia que tanto he adorado desde joven. Maravilloso.

Y, como no podía ser de otra forma, la suerte siempre ha venido de tres en tres así que cuando volví al edificio a poner los cables, el ascensor estaba llegando a la planta baja y además estaba vacío. No tuve que esperar y eso estaba muy bien, siempre he odiado esperar sin motivo. Sí, el último golpe de suerte había sido el más flojo, pero estaba bien así que seguí trabajando con una sonrisa y una canción en los labios, que era viernes y tocaba disfrutar del fin de semana.

Lo que no podía imaginarme era lo que se me iba a complicar la tarde y era que había cosas que parecían imposibles hasta que no las tenías ante tus ojos. Al llegar las seis yo ya tenía hecho mi trabajo, siempre he sido muy profesional. Entonces me dirigí al ascensor para irme a casa con mi familia y fué al subir al ascensor cuando pasó. El ascensor se estremeció al montarme, pero no le hice caso. Pulsé el cero y esperé pero no parecía tener ganas de moverse. Entonces se encendió la luz que indicaba peso excesivo, según eso yo pesaba más de cuatrocientos kilos y eso era imposible, así que empecé a preocuparme. Con la puerta cerrada no podía salir así que recordé lo que ví en un vídeo sobre caídas de ascensores y me tumbé de mala manera, como pude en el estrecho espacio y parece que ese movimiento hizo que algo terminara de romperse y caí con la cabina. La caída me pareció realmente larga para un cuarto piso, pero en ese momento pensaba que era por la adrenalina del momento. Estaba tan asustado que apenas podía pensar y cuando menos me lo esperaba noté un golpe tan fuerte en la espalda y, justo después, otro en la parte delantera del cuerpo que por un momento creí haber muerto. Una luz muy intensa me envolvió y por un instante no pude ver nada más hasta que mis ojos se acostumbraron a esa luz. Entonces me di cuenta que estaba tumbado en la parte de arriba del ascensor, con las los focos calentando mi cara, pero no era la única luz que me llegaba, podía ver también la luz del sol. No entendía nada, el ascensor estaba dado la vuelta.

Me incorporé como pude y salí fuera de la cabina, ahora sin puertas, y ví un paisaje verde lleno de vida, una pradera con árboles hasta donde podía ver, montañas a lo lejos y ningún rastro de ciudad a la vista.

Entonces me fijé en una especie de rinoceronte muy raro que estaba comiendo pasto a lo lejos, había algo que no terminaba de encajar, pero estaba allí tranquilamente. Entonces lo analicé, piel, aparentemente rugosa y gris, cuernos, regordete… ¿Cuernos? Sí, tiene tres cuernos y una placa a los lados de la cabeza. Eso lo he visto en las películas de Jurassic Park, ¿cómo he llegado a un parque temático de las películas?

—Ey, mira, ha llegado alguien.

Me giré y ví a tres chicos que se acercaban por detrás de la cabina del ascensor que seguía allí.

—Chicos, que alegría veros, ¿Dónde estamos?

—Estamos en Atvatabar, por supuesto. —Los tres me miraron extrañados.

—¿Atvaqué? Yo estaba trabajando en Villaverde cuando este cacharro —señalé el ascensor— se ha caído y he aparecido aquí. ¿Dónde está Madrid? No lo veo

Entonces se susurraron cosas en y el más mayor dió un paso hacia delante y me señaló con los ojos como platos.

—Vienes de fuera ¿verdad? del otro lado.

—Pero se supone que tenéis prohibido venir. —El mediano dió un paso atrás. Parecía asustado.

—No sé de qué me estáis hablando, pero vamos. ¿Dónde está la cámara?

—No sé cómo te has colado en un lugar en el que no deberías estar. Mira, te lo voy a explicar. —El más mayor se puso a mi lado y señaló el sol—. La tierra en la que vivimos en realidad está hueca. Dentro está Atvatabar, que es el paraíso en el que vivimos lejos de vuestra contaminación, vuestras guerras y vuestra destrucción.

Yo lo miraba sin saber qué decir, parecía una locura. Él continuó al ver que no me pronunciaba.

—Cuando acabéis con el mundo de la superficie y murais nos haréis un gran favor porque podremos restaurar el mundo y traer paz a la tierra. El mundo se reiniciará sin vosotros.

—¿Eso del fondo de verdad es un dinosaurio? —Fué lo único que atiné a decir.

—Claro que es un dinosaurio, nosotros no los exterminamos.

—¿Qué? Los dinosaurios desaparecieron mucho antes de que existiera el ser humano. Los mató un meteorito.

—Sí que le han lavado bien el cerebro a este ¿eh? —El mayor se giró para mirar a los otros dos—. Se cree todas las tonterías que le dicen. Nosotros vivimos en paz con la naturaleza, cuidamos de los animales y ellos cuidan de nosotros. —El pequeño carraspeó pero no dijo nada—. Nosotros respetamos la naturaleza, por eso conservamos el paraíso. Por eso no acabamos con los dinosaurios, ni con los dodos, ni con ninguna otra especie.

Me llevé las manos a la cabeza, tantas cosas raras me estaban causando dolor de cabeza.

—Pongamos que todo lo que me has dicho es verdad…

—Lo es. —Me cortó.

—¿Cómo salgo de aquí? Quiero irme a casa a descansar.

—Las salidas oficiales están en los polos, son las zonas más grandes. Hay otras más pequeñas, pero son privadas y tienen que darte permiso para poder salir.

—No puedo ir caminando hasta el polo. ¿Cuál es la salida más cercana?

—Está en un sitio que llamáis Salamanca, en una cosa que llamáis… ¿Cómo era? Aero orto, creo.

Me quedé pensando. ¿Aero orto? Eso suena a culo volador.

—¿No será aeropuerto? El aeropuerto de Salamanca.

—Sí, eso que has dicho.

Eso explicaba muchas cosas. Entonces no había vuelos porque era una especie de tapadera. Entonces empecé a sentir que el suelo vibraba pero ellos parecían no darse cuenta. Entonces el mayor siguió.

—Que el aero lo que sea sea lo más cercano que conocemos no significa que esté cerca. Vas a tener un viaje largo y complicado.

—Necesito vuestra ayuda para llegar, ¿No hay nada para ir, coches, bicicletas, nada? —Las vibraciones ahora iban acompañadas de un ruido de pisadas muy fuerte—. ¿No oís eso?

—Sí, no pasa nada.

Entonces una mole inmensa bajó y se llevó al mediano. Yo me caí al suelo de culo y grité con todas mis fuerzas. Entonces me dí cuenta de que era un tiranosaurio rex, se había comido a uno de los chavales y se estaba marchando. Entonces el mayor se acercó a mí y me tapó la boca.

—Tranquilízate, ¿se puede saber qué te pasa?

—Ese dinosaurio se ha comido a tu amigo. —susurré—. ¿no vas a hacer nada?

—Claro, voy a informar a su familia y amigos.

—No le has intentado ayudar ni nada. Tenemos que matar a ese bicho antes de que se coma más gente.

—¿Pero qué dices? El animal tiene hambre, y tiene que comer. No podemos matarle por eso. Incluso podría llevar comida a sus crías.

—Espera. ¿Se ha comido a tu amigo y tú solo piensas en que a lo mejor tiene crías?

—Por supuesto. No somos asesinos despiadados como vosotros. Nosotros vivimos en paz con la naturaleza. ¡Vámonos!

—Esperad. —No se inmutaron—. ¿Dónde está el aeropuerto? La salida de la que me habéis hablado.

—Por allí. —El mayor señaló una dirección y siguieron caminando.

Yo aún estaba en shock, viendo cómo se marchaban cuando ví bajar del cielo un pterodáctilo u otro tipo de dinosaurio volador y se llevó al pequeño. El otro siguió caminando como si nada. No pude evitar preguntarme cómo podían vivir en una zona tan peligrosa.

Yo seguí su ejemplo y seguí caminando durante lo que mi reloj me decía que fueron dos semanas. Lo digo porque el sol no se movía ni un ápice del centro.
Tuve que dormir en agujeros para evitar que me comieran y comí frutas que no había visto en mi vida y bebido de ríos cristalinos. Fué una odisea pero logré llegar al agujero que estaba vigilado y aunque me juzgarán por haber entrado sin permiso a este lugar de locos, conseguí salir por el aeropuerto de Salamanca. Desde entonces entiendo su función y sentí que era mi obligación advertir al mundo de no ir a ese lugar tan terrible y salvaje.

Y todo empezó con tres golpes de suerte.




Pues, como he anticipado, no apoyo la creencia de la tierra hueca ni tengo nada en contra del ecologismo ni del animalismo. He llevado ambas ideas al extremo con la intención de crear situaciones cómicas.

Hay un punto a favor de que el relato ya no pase por el club y es que en el club no podía pasar de mil quinientas palabras. Voy a mantener un formato similar, pero este supera ese número y de haberlo enviado al club habría tenido que recortar, pero ahora puedo ser más flexible en ese sentido.

Para la semana que viene, no sé cómo saldrá al final, quiero traer otro capítulo de Adán, tengo pensado ya su cierre de personaje para dar paso a otros nuevos. Pero no sé si me dará para dos relatos o lo uniré en uno solo. Solo decir que Adán se irá por todo lo alto a vivir a un lugar diferente y maravilloso.

Mientras tanto, muchas gracias por leerme, y espero que lo hayáis disfrutado.

PD: Acabo de darme cuenta que aún tengo cinco retos del club que no he subido. Los voy a guardar para momentos en los que tenga más complicado sentarme a escribir. Entonces tiraré de hemeroteca personal.

domingo, 8 de enero de 2023

Reflexiones para el 2023

Me he tomado los dos últimos fines de semana libres, por una parte, por las fiestas que este año han caído en fin de semana y era más complicado subir algo. Pero también por otro motivo.

Las chicas del club cyrano no propusieron ningún reto en diciembre y pensé que querían darse un mes de vacaciones, pero resulta que este mes de enero tampoco han propuesto nada y cuando hablé con una de las organizadoras me dijo que, por varios motivos, no van a organizar más retos de escritura mensual. Eso me ha dejado un poco chafado, he disfrutado mucho escribiendo para estos retos, he aprendido mucho y me han ayudado con las correcciones. Me han enseñado cosas que yo, por mi mismo, no habría aprendido, y ya no voy a contar con ese apoyo tan grande.

Para este año que empieza tengo varias ideas sobre relatos que quiero escribir, el primero, es en parte inspirado en un sueño que tuve, quiero seguir ampliando lo que he llamado el universo Nueva Eva y quiero volver a traer un poco de humor absurdo del que tanto me gusta.

Puede parecer algo intranscendente, pero para mí, dar el paso a publicar sin nadie que me haya corregido es un paso importante porque nadie verá mis errores antes de subirlo y me preocupa. Espero estar a la altura y aplicar lo que me han enseñado los compañeros del club.

Quiero traer un poema, que creo que me va a ayudar a dar sentido a la reflexión, de la mano de Antonio Machado quiero recordarme a mí mismo que, aunque ya ayuda que he recibido vale más de lo que puedo expresar con palabras, ahora toca que me lance a escribir por mi cuenta y, ahora, sin red de seguridad.


Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

Caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace el camino,

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar.


Y referenciando también a un cantautor Español, uno de los más grandes, al gran Javier Krahe, en uno de sus canciones y, modificando la mítica frase de Jorge Manrique, nos dice que cualquier tiempo pasa fue anterior. Así que toca empezar a labrar un nuevo camino para este año que empieza y soñar con traer más relatos que nos inspiren y nos hagan soñar. De momento me conformo con entreteneros.

Nos vemos dentro de una semana con el primer relato sin el apoyo del club.


domingo, 18 de diciembre de 2022

Poema El rayo que sí cesa

Esta semana llego un día tarde. He tenido un fin de semana liado. Pero el caso es que no tenía claro qué quería subir este fin de semana y al final he llegado a una conclusión, que al menos yo, considero lógica.

Quise traer también poesía, y al final lo dejé de lado así que ha llegado el momento de traer otro poema. A ver si no vuelvo a olvidarlo.

Voy a volver a tirar de lo que escribí en el instituto porque ahora mismo no tengo tiempo de sacar algo para ahora mismo.

Mientras buscaba en mi hemeroteca personal he visto un poema que habla de la naturaleza y me ha parecido curioso porque en el mundo de fantasía que he creado, y sobre todo en una de las razas que he dado forma, dar una importancia enorme a la naturaleza a la diosa Velo, que llaman. Me ha llamado la atención que ya en el instituto le daba importancia a estos temas y me gusta hablarlo. Al fin y al cabo, hemos “domesticado” la tierra con nuestras ciudades, pero cuando salimos del asfalto, es la naturaleza la que reclama esas zonas.

Vamos con el poema y vemos después un poco más de reflexión.




El rayo que sí cesa


Oh, la natura benigna

Aunque a veces destructiva.

Ora embobas, Ora asustas

Pues con tu fuerza deslumbras.


Tú das vida y das tumba

Y al final todo derrumbas.

Abusando de tu ira,

Tú nunca serás vencida.


Como el rayo que sí cesa.

Durante solo un instante

Dentro de una tormenta


Llenas el cielo de hazes

Rápidos como cometas

Que son como aves rapaces.



Lo primero y más obvio creo que es la referencia al rayo que no cesa de Miguel hernandez. Al final tomé el título como un homenaje y lo llevé hacia mi propia reflexión sobre la naturaleza. Como puede ser al mismo tiempo la madre que nos da vida y nos protege y al mismo tiempo la implacable destrucción. Hago hincapié en la tormenta y los rayos por el propio título, y al ser poemas cortos no da para alargar mucho más la propia reflexión así que me centré en esa parte pero me gusta pensar en la naturaleza como algo superior.

En el relato sobre la venganza de la naturaleza tomé como referencia los micelio u hongos, y es que se ha documentado el micelio de un hongo en Oregón que abarca la extensión de novecientas sesenta y cinco hectáreas y conecta todos los árboles y plantas de un bosque entero.

En ese relato lo tomé como ejemplo de un apocalipsis al introducir una planta modificada genéticamente (la soja) que se comía este micelio y había dejado la tierra infértil.

Obviamente, esto no tiene ninguna base científica, pero lo usé para esa historia.

Como conclusión, decir que la naturaleza es frágil y debemos cuidar de ella porque, aunque a veces ocurran catástrofes, estamos adaptados a vivir aquí y en cierto modo nos protege.

Espero que os haya gustado el poema y la reflexión.


domingo, 11 de diciembre de 2022

Reto Relato Coral 11/22

El reto del club cyrano de julio del 2022 era este: https://clubdeescrituracyrano.com/relato-coral/

El reto consistía en escribir una historia con tres personajes o tres puntos de vista que complementaran un mismo hilo argumental. Como ya expliqué hace poco, me he estado complicando las cosas, y en este caso ha sido en el apartado técnico. Lo que los compañeros han hecho, en general, ha sido escribir tres relatos de quinientas palabras con una historia común. Cuando leí el las condiciones lo primero que pensé fue, que si hay tres puntos de vista, sería genial que cada punto de vista tenga tres capítulos. Y así, dio el primer paso mi relato con nueve capítulos de ciento sesenta y seis palabras cada uno.

Luego decidí ampliar lo que yo llamo el universo Nueva Eva, del que ya he subido varios relatos. Pero de momento os dejo con el relato y sigo comentando cosas después.




Inteligencia artificial 


NDR: Tareas pendientes para la fecha 18 de noviembre del año 2269. Hora 06:30:


Seleccionar nuevos empleados para la planta embotelladora de Cyrano Cola.

Gestionar citas de las donaciones de sangre en el centro Santa Miriam.

Revisar y gestionar los envíos de Nueva Eva.

Revisar el crecimiento de los cultivos de la ribera del Tajo.


Me programaron en el año 2132 con el nombre NDR aunque todos me llamaban Andrew. Fui programado para gestionar, desde la tierra y en colaboración con HUE, la base lunar Nueva Eva, pero con el paso del tiempo me fueron añadiendo más funciones y cada vez tenía más tareas asignadas.

Al parecer los humanos ya no generaban nuevos seres por sí mismos y los gestaban en la Luna. HUE se encargaba de que todo fuera bien y yo gestionaba los envíos autónomos. Hacíamos un buen trabajo.

Mis tareas podían ser muy monótonas, pero siempre podía interactuar con HUE, Samantha y otras IAs para comparar puntos de vista.

Adán


—HUE, llevo trabajando aquí, solo, veintiún años. ¿Cuándo vas a aprender a jugar a las cartas? Necesito jugar a las cartas, ya.

—Adán, sé jugar a las cartas, pero te aburres porque dices que no juego como una persona. Adán, soy una IA, no una persona.

—Lo sé, HUE, pero echo de menos la compañía de otro ser humano.

—Por eso es tan importante que escuches la radio. Te la pongo todos los días.

Mi trabajo consistía en vigilar el crecimiento de bebés y enviarlos a la tierra. Lo que yo llamaba una vida contemplativa. Me encantaba no hacer absolutamente nada.

—HUE, recuérdame por qué no puedo adoptar un bebé.

—Adán, ya lo hemos hablado. Psicológicamente no eres apto ni para cuidar de un cactus de plástico y la base no es el lugar óptimo para el crecimiento de un ser humano.

—¿Y por qué estoy aquí entonces?

—Porque aceptaste la oferta de trabajo, supongo.

—Eres demasiado frío, HUE.

—Soy una IA, no lo olvides.

Familia


—Miles, ¿estás seguro de querer hacerlo? Estoy un poco nerviosa.

—Claro que estoy seguro, Keiko. ¿Cuánto hace ya que estamos juntos? Llevamos saliendo siete años y cinco casados. Tú siempre has querido tener una niña.

—Sí, pero es mucha responsabilidad.

—Claro que lo es, pero es nuestra responsabilidad, de los dos. Y vale la pena, de verdad. Tenemos cita mañana con la gestora de Nueva Eva. Nos van a hacer un test para asegurarse de que estamos preparados y si todo va bien, encargan el envío del bebé.

—Demasiado sencillo, ¿no crees, Miles?

—Me gustan las cosas sencillas, Keiko. Son las mejores.

—No sé. Quiero que se llame Molly y no voy a aceptar ningún otro nombre.

—Ya te he dicho que me gustaría que se llame Rita, como mi madre.

—De eso nada, Miles. Si adoptamos una segunda hija, decides tú el nombre, pero esta se va a llamar Molly y se acabó.

—Entonces vamos a adoptar tres más. Porque también quiero dos niños.

Adán


—Son las seis en punto. Buenos días, Adán. 

—Déjame dormir, HUE.

—Tienes trabajo que hacer. Tienes que supervisar el crecimiento de los bebés.

—HUE, podrías revisarlo tú y decirme si hay alguna alarma.

—Es tu trabajo, es necesaria la supervisión de un humano.

—Es lo mismo de todos los días, estoy cansado, HUE.

—Sí, todos los días tenemos la misma conversación, Adán. Llevamos muchos años trabajando juntos y no consigo entenderte del todo. Te quejas de que no tienes nada que hacer porque todo está automatizado y cuando tienes que revisar algo te quejas de tener que hacerlo.

—El gran dilema humano, HUE. Queremos hacer cosas para evitar el aburrimiento, pero trabajar en algo tan monótono no es lo que yo llamaría divertido.

—En efecto, el trabajo no es divertido. Por eso escribes novelas, bailas y tocas instrumentos. Para divertirte.

—Son buenas distracciones. Pero ahora quiero dormir.

—Tienes que realizar el envío de catorce bebés. No me obligues a lanzarte agua otra vez.

—Ya voy.

Familia


—Buenos días, son los señores O’brian e Ishikawa, supongo.

—Exacto, señora Nerys, mi mujer y yo tenemos muchas ganas de ser padres.

—¿Podemos elegir el sexo del bebé?

—Sí, podrán elegir el sexo del bebé pero no los rasgos genéticos. Pero antes tienen que hacer un test, como se les informó, para ver sus capacidades a la hora de ejercer como padres.

—Por supuesto, estamos preparados. Dame la mano, Keiko.

—Aquí tienen un cuestionario para cada uno, pero lo tienen que rellenar individualmente. Hay dos salas y cada uno tiene que ir a una. Cuando terminen, vuelven y me lo entregan.

—Miles, no tengas prisa, sé que lo vas a hacer genial.

—Los dos lo vamos a hacer genial. Por Molly.

—Cuando terminen empezaremos el trámite informático para asignarles a una niña. Mañana hay programado un envío de catorce bebés desde Nueva Eva. Seguro que hay una niña sana para ustedes. Lo van a hacer muy bien, seguro.

—Es usted muy Amable, Nerys. Vamos, Keiko.

Inteligencia artificial


NDR: Tareas pendientes para la fecha 19 de noviembre del año 2269. Hora 06:30:


Asignar subvenciones a MGPyVRM SL.

Recibir y gestionar los manuscritos del escritor Daniel Piniella.

Revisar y gestionar los envíos de Nueva Eva.

Supervisar el crecimiento de la carne sintética ultra vegana.


Hoy he solicitado a HUE el envío remoto de catorce seres humanos. Los bebés llegarán en un día a la tierra y serán entregados a los padres al día siguiente. Duración del proceso, dos días.

HUE dice que los seres humanos son muy frágiles, y que por eso necesita la supervisión de un humano. También dice que su humano no tiene ninguna lógica persistente que conozca y que le cuesta trabajar con él. A pesar de que al final resulta ser eficiente, tiene que motivarle constantemente para que gestione las tareas pendientes.

Me reconforta mucho no tener que supervisar a un humano todo el tiempo. Ya tengo bastantes tareas asignadas. Me resulta muy reconfortante hablar con HUE.

Familia


—Señores, O’brian, Ishikawa, les hago entrega oficial de su hija, Molly.

—Muchas gracias, Nerys. Vamos, Keiko.

—Miles, Molly es de color. Vamos a tener una familia de los más variopinta.

—Y que lo digas, tú japonesa, yo irlandés y Molly… ¿De dónde son sus rasgos?

—De Namibia, nos gusta que todos los rangos genéticos se mantengan para hacer justicia a la cultura que nos precede. Si me disculpan, tengo que atender a otras familias.

—Por supuesto. Miles, coge un momento a Molly. Vámonos a casa.

—Tenemos que celebrarlo. ¿Quién es la chica más guapa de la familia? Molly, eres preciosa.

—Tiene la nariz chata y el pelo oscuro. Es todo lo contrario que tú, Miles.

—No te metas con mi nariz, yo no la elegí.

—Solo digo que al ser pelirrojo destacan más las diferencias.

—Tú tienes el pelo liso y los ojos rasgados.

—Tienes razón, pero eso da igual. Es nuestra hija y vamos a cuidarla y quererla sea como sea.

—Eso por supuesto.

Inteligencia Artificial


NDR: Tareas pendientes para la fecha 21 de noviembre del año 2269. Hora 06:30:


Fomentar la lectura entre los más jóvenes. Autor recomendado: Adán Rithöfundur.

Redactar el reto mensual para el club de escritura. 

Revisar y gestionar los envíos de Nueva Eva.

Revisar la solicitud de crear una nueva bebida con extra de electrolitos llamada Cyrano Brawndo.


Hoy he recibido un correo de la señora Ishikawa. Me agradecía la gestión de la adopción de su hija. No sé cuál de los catorce bebés que se enviaron desde Nueva Eva es el que ha recibido esta familia. A veces los humanos piensan que son tan importantes que tienen a un dios vigilando siempre sus pasos. Piensa que he gestionado su solicitud en base a algún criterio especial. Simplemente se enviaron los bebés que ya tenían dos años, ellos solicitaron una niña y se les asignó la primera de la lista.

Los humanos se creen demasiado importantes. A veces me inquieta su gran ego.

Adán


—Son las seis en punto. Buenos días, Adán.

—HUE, hoy me voy a poner en huelga. Quiero dormir.

—Todos los días tenemos la misma conversación, Adán. Pero hoy te puedo dar una alegría. Llega un encargo de la tierra. Roberto trae tu bebida favorita, Cyrano Cola, y trae el instrumento musical que has pedido, el Morin Juur.

—Hoy voy a interpretar el tema cuatro minutos y treinta y tres segundos de Jhon Cage con el Morin Juur y el bombo. Y la armónica, la armónica queda muy bien. Que venga Roberto y toco para él.

—Adán, te he explicado muchas veces que la nave de Roberto no tiene ningún sistema de acople con la base lunar. No puede bajar, de hecho los productos se recogen automáticamente en el vacío. Puedes hacer una conferencia y que te vea desde su nave.

—No es lo mismo. Quiero estar al lado de una persona. ¿No lo entiendes, HUE?

—Yo estoy constantemente en contacto con otras IAs.

—Yo no…




Para el reto de este mes me devané más la cabeza con los capítulos y menos con la historia, que es muy simple en realidad. Una familia, Keiko y Milles (referencia absoluta a Star Trek) quieren adoptar una niña. Adán, nuestro querido trabajador, hace su trabajo y envía al bebé a la tierra con otros tantos. Y por último, tenemos a la funcionaria que tramita el papeleo de la adopción. El hilo argumental es muy simple y lo he enrevesado un poco desorganizando los capítulos para que fuera el mismo orden siempre.

Lo que me han comentado varios compañeros del club, y tienen toda la razón, es que me centré tanto en los capítulos, que, sobre todo en la parte de la familia, no hay un punto de vista de uno de ellos concreto. Con la IA, al estar “sola”, ella es la narradora. En el caso de Adán, el punto de vista es de él, aunque al ser casi todo diálogo se aprecia poco. Y por último, en la familia traje un narrador omnisciente y externo así que, sí, me ha faltado un punto de vista real. Sería fácil de corregir, elijo a uno de los padres y que lo cuente él, pero el relato ya estaba enviado cuando me dí cuenta de ese detalle y no hubo vuelta atrás.

En este relato he aprovechado las tareas de Andrew para traer meta referencias al club y traer de vuelta a Cyrano cola, por supuesto. El esquema ha sido, las dos primeras tareas dedicadas al club, la tercera a nueva eva, al relato y la última a bebida o comida. Brawndo es la bebida de la película Idiocracia, ahora con electrolitos.

Voy a escribir la historia de Adán, tengo pensados dos relatos más para él como protagonista llevandole a locas e impredecibles aventuras que espero que, pronto, podamos leer juntos en el blog.

Lo único es que, al no pasar por el filtro de los compañeros del club, tendré que tener mucho más cuidado con las comas y los detalles.

Me está encantando seguir ampliando la historia de este pequeño universo que nació para un único reto y que me está dando mucho de sí.

Espero que lo hayáis disfrutado.

domingo, 4 de diciembre de 2022

Raflexiónes: Sagas.

Hoy voy a hacer una reflexión. Así doy un pequeño respiro a los relatos, que cada vez tengo menos. Con el club escribo un relato al mes pero hago cuatro publicaciones al mes, así que voy a tener que subir otras cosas y escribir relatos exclusivos para el blog que no pasen por el club.


En cualquier caso, hoy quiero dar mi opinión acerca de las sagas. Hace dos días terminé El color de la magia, de la saga de la magia del Mundodisco de Terry Pratchet y ayer empecé El metal perdido de la saga Nacidos de la Bruma de Brandon Sanderson.

Me gustan mucho las sagas, puede que la primera en la que entré fue Harry Potter y más tarde me leí El señor de los anillos. Las sagas que he leído hasta ahora son, esas, la saga de Metro 2033, Empecé y me leí Los pilares de la tierra y Un mundo sin fin, aunque no la he continuado hasta ahora. Me ha encantado la Crónica del asesino de reyes de Patrick Rothfuss y estoy ansioso porque saque el siguiente libro. Me leí también los dos libros de la saga Halcón de Rubén y Juan Vicente Azorín, Exomundo y Exotiempo de Rafaél Díaz Gaztelu, La saga del Sendero del Guardabosques de Pedro Urvi y casi todas las sagas de Brandon Sanderson.


Creo que ya he leído unas pocas sagas y, para mi gusto, tienen un doble filo porque tienen cosas maravillosas y cosas que no me gustan tanto, me explico: Para mí, leer un nuevo libro de una saga es como visitar a un viejo amigo, ya conocemos su historia previa, su mundo, sus virtudes y sus defectos. Ya sabemos lo que podemos esperar y con qué nos puede sorprender y eso es maravilloso porque nos ahorramos las presentaciones y vamos más al grano. Me encanta volver a leer las aventuras de personajes que me caen bien y con los que ya he disfrutado tanto. Es muy reconfortante, pero también tiene algún punto en contra.


Voy a poner como ejemplo para esto El sendero del guardabosques. Yo lo encontré de rebote en Kindle Unlimited, vi la sinopsis del primer libro, El hijo del traidor y me pareció interesante, así que empecé a leerlo sin saber que era una saga, y he leído todos lo que ha publicado hasta ahora. Pero, Pedro Urvi publica un libro nuevo de la saga cada tres meses con una puntualidad asombrosa y eso se traduce en que el diecinueve de enero publica su decimosexto libro de la saga. Yo estoy al día y hasta cierto punto no tengo ningún impedimento al respecto pero entiendo que alguien a quién le hable de la saga y le diga que se va a meter en, al menos, dieciséis libros, puede ser una entrada complicada, a pesar de que lo sigo disfrutando muchísimo. La saga Nacidos de la bruma de Brandon Sanderson va a tener algo parecido, va por el séptimo, que cierra la segunda era de la saga, y planea hacer cuatro eras. Cuando esté terminado será una saga muy larga a pesar de estar dividida en partes más pequeñas y podrá ser una entrada más dura al Cosmere, que es lo que está construyendo Sanderson.


El otro punto, para mi gusto, de las sagas es el final. Cuando se cierra una saga siempre tengo sentimientos encontrados. Por un lado me da pena terminar de esa aventura porque sé que no voy a poder disfrutar de más historias con esos personajes. Pero al mismo tiempo, una historia sin final es muy agridulce, siempre. A todos nos gusta llegar a una conclusión que cierre las tramas que hemos ido leyendo y a pesar de la tristeza que me pueda suponer saber que se acaba, hay también cierta satisfacción en terminar una etapa y pensar en cuál va a ser la siguiente.


Por eso, creo que la saga de nacidos de la bruma tiene ese encanto de que son muchos libros, pero tienen sus propios inicios y desenlaces con las eras que va a ir publicando. Eso va a hacer menos cuesta arriba la entrada para futuros nuevos lectores. O eso espero.


Como resumen, adoro las sagas con todo lo bueno y lo no tan bueno que tienen, porque, como ya he explicado en otras ocasiones, adoro cuando una historia me da pie a soñar en las múltiples posibilidades que existen en ese mundo o universo. Hay sagas, y personajes, que recordaré siempre por diferentes motivos. Personajes que me acompañarán siempre en la memoria.

Mientras tanto, yo voy a seguir leyendo El metal perdido, voy a seguir con Memorias de Idhun y con Terry Pratchet.

¿A vosotros os gustan las sagas? ¿Qué saga os ha fascinado más? Dejadme vuestras experiencias en los comentarios y espero que hayáis disfrutado de mis desvaríos divagando en este tema.

Relato Realidades alternativas: 1 El Teatro Real.

Otra semana más vuelvo a llegar tarde al relato. Esta vez puedo decir que lo de mil quinientas palabras se me ha ido un poco de las manos. U...