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martes, 14 de febrero de 2023

Relato: Los Engi y reflexión: creación de mundos 2ª parte.

Cómo es evidente, está semana se me ha complicado publicar el domingo. A cambio os traigo un dos por uno: relato y segunda parte de la reflexión de creación de mundo.

El fin de semana pasado hice un viaje y a la vuelta, en el autobús, vi la luna llena y pensé en las ganas que tengo de pasear una noche de luna llena en la naturaleza, en el campo, lejos de la ciudad. Se ve perfectamente sin linterna ni nada parecido y de ahí salte a que sería genial crear un mundo que se nutra exclusivamente de la luz de la luna.

Esta es una nueva ambientación sobre la que espero hacer una saga, aunque aún no he pensado en los subsiguientes relatos.

Aún así, abrir una nueva línea argumental y en un planeta tan complejo me hace sentir muy bien.

Pero vamos con el relato y después seguimos con la creación de mundo.




Los Engi

La pálida luna estaba saliendo por el horizonte y su luz iluminaba lo suficiente como para ver, pero los colores eran difíciles de distinguir alrededor del Liós Jens, el líder espiritual del clan Engi. Contemplaba un nuevo amanecer y suspiraba para sus adentros.

—Mi Liós, ¿será propicio el nuevo día para nuestro pueblo? —El líder de los artesanos del biört, Einar, miraba la luna esperanzado.

—Espero que así sea. Con la luz de la diosa Fos y los sistemas de piedra luminosa de biört conseguimos alimento para los nuestros y poder para nuestros guerreros.

—Es una gran noticia. Nuestra gente confía en su liderazgo.

Einar se giró y señaló las viviendas, parcialmente excavadas en el cálido suelo del planeta, y tapadas con ramas y hojas. Había una veintena de viviendas y las personas empezaban a despertar. Los agricultores pronto se pondrían en marcha, de camino a las plantaciones iluminadas con las piedras de biört mientras que los excavadores buscarían la piedra y los artesanos la trabajarían. 

—Mi Liós, esta noche no hemos detectado actividad del clan Tvöhöfud. —Hilda, la mano derecha de Jens y guía de los sacerdotes guerreros se posicionó al lado de Jens. Su cabello estaba adornado con pequeños fragmentos de biört que brillaban tenuemente y le daban un aspecto amenazador. Llevaba una lanza con biört cerca de la punta que iluminaba la rugosidad de la piedra.

—Últimamente nos están dando muchos problemas. Sigue vigilandolos.

—Sí, mi Liós.

Jens se dirigió al claro sagrado a impartir la palabra de la diosa Fos. Los niños se reunían a su alrededor para aprender sus enseñanzas.

El clan de los Engi eran más bien bajos de estatura, la limitación de la comida les impedía crecer más. Tenían piel pálida y grandes ojos, para ver mejor en la oscuridad y las pupilas, a parte de ser muy grandes, tenían forma romboidal al dilatarse y de línea horizontal a contraerse.

—Niños, la diosa Fos nos trae su luz sagrada con la luna, Heppni, que nos trae la vida. Y con las piedras de biört acumulamos la luz para aumentar su poder. Eso nos permite cultivar la comida que nos alimenta. ¿Lo entendéis?

—Sí, Liós. —Los niños miraban atentos al maestro.

—Cuando crezcáis, la diosa Fos os examinará y determinará cuál es vuestro talento natural y para qué sois más capaces. Las labores sagradas más importantes para nuestro clan son, los sacerdotes guerreros, los artesanos del biört, los agricultores, los cazadores y por último aunque no menos importantes, los artesanos.

—Yo quiero ser cazador, Liós. —Uno de los niños se puso de pie esgrimiendo una lanza invisible.

—Así lo espero, Örn, pero solo la diosa Fos puede decidirlo. Todos los oficios son importantes y necesarios, lo importante es que cada uno estamos más adaptados para uno en concreto.

—Mi Liós, necesito de su ayuda. —Einar estaba distraído examinando un fragmento de piedra biört.

—Eva, tú que eres la mayor, dirige las oraciones a Fos con los demás. Debemos agradecer la luz del nuevo día. Volveré enseguida. —Jens siguió a Einar hasta la cabaña de mando y se encontraron con Lilia, la líder de los agricultores.

—Mi Liós, hay un problema en los cultivos del noroeste, una de los sistemas de piedra ha sido dañado, puede haber sido el clan Tvöhöfud. —Lilia le mostró el sistema consistente en once piedras de forma piramidal formando una pirámide mayor. Estaban cubiertas de mugre y barro.

—¿Tenemos de reemplazo, Einar? Estas piedras van a necesitar una limpieza a fondo y tiempo para volver a cargarse de luz.

—Sí, mi Liós, las tenemos cargadas y a buen recaudo. —Einar señaló una de las cabañas cuyo techo era plano y tenía piedras acumulando luz—. Deberíamos reemplazarlas para que las plantas no dejen de crecer.

—Estoy de acuerdo contigo. Einar, trae un artesano, voy a llamar a Hilda para que reúna a dos guerreros, no quiero sorpresas.

Al poco tiempo habían reunido a la artesana Rut y a dos guerreros, Anna y Óscar. Los guerreros llevaban adornos de biört en el pelo que iluminaban su rostro y sus iris tenían luz propia. También llevaban anillos de biört.

—Os hemos reunido para llevar un artefacto a la granja del noroeste. Han saboteado uno y lo tenéis que sustituir. Por eso necesitamos el apoyo de los guerreros.

—¿Esperamos algún ataque inminente, mi Liós? —Anna dió un paso al frente con las palmas de las manos enfrentadas, frente al pecho, en posición agresiva.

—Esta noche no hemos detectado movimiento, sin embargo ha habido un ataque. No sabemos si lo van a repetir, pero tenemos que estar preparados para todo. Rut, toma. —Jens se dió la vuelta y Einar le entregó la pirámide cubierta con pieles. Era muy pesada y voluminosa. Este se la entregó a Rut—. Llevalo con cuidado.

—Mi Liós, al estar tapado se descargará por el camino y será menos ótimo cuando lleguemos a la granja. Sería mejor mantener la carga de la piedra mientras podamos para que las plantas….

—Tienes razón, Rut. —Jens la interrumpió—. pero es mejor no llamar la atención. Es un mal necesario, ¿verdad, Einar?

—Así es, mi Liós. Debéis intentar pasar desapercibidos.

—Muy bien.

Los tres respondieron, a la par a pesar de que Rut puso cara de querer seguir hablando y salieron de la cabaña de mando y se dirigieron hacia los cultivos.

El paisaje que tenían frente a ellos era una pradera con hierba no muy alta y pequeños arbustos. De vez en cuando había algún árbol escuálido con muy pocas hojas. Los tres se encaminaron hacia el noroeste y según se acercaban al norte, pudieron ver una niebla muy lejana a la que llamaban Soka, la niebla viva. y en la parte más alta de esta, se podían observar reflejos muy brillantes del sol.

—El biört que llevamos, ¿está bien trabajado? —Anna miró de reojo la sombra de la pirámide.

—Sí, lo trabajé con la ayuda de Einar. Los cortes fueron precisos y la forma es correcta. Una pena que no esté acumulando luz ahora mismo porque podría ayudar...

—No queremos llamar la atención. Es peligroso. —Anna cortó a Rut.

—Pero vosotros lleváis biört en el pelo y en las manos y no pasa nada, ¿no? No lo entiendo. —Rut les señaló las piedras.

—No es lo mismo, Rut, los nuestros son tan pequeños que apenas se ven en la distancia. —Anna movió la cabeza mostrando que el brillo era suave—. Es más una amenaza para los que se enfrenten a nosotros.

Los tres continuaron caminando un rato, hasta que en la distancia vieron a un grupo de personas armadas con lanzas. Al girarse taparon el biört de las lanzas para ocultarse, pero ya los habían visto.

—Nos atacan, Anna, ¿Has podido ver cuántos eran?

—He visto cinco lanzas y si te fijas hay un guerrero. Las lanzas están decoradas con las dos cabezas de biört, de los Tvöhöfud. Tenemos que huir.

—Esperad, ¿No se supone que los guerreros sois mucho más poderosos que los cazadores? Tenéis el poder de la luz en vuestro cuerpo y todo eso.

Ambos carraspearon nerviosos. Entonces aceleraron el paso.

—Rut, en uno contra uno, un cazador con su lanza tiene muy pocas opciones contra un guerrero entrenado. —Anna se dió cuenta de que Rut se quedaba atrás, así que la ayudó a cargar con el artefacto.

—Sin embargo, al ser cinco lanzas, no superan en número y no podemos enfrentarnos a todos a la vez. —Óscar vigilaba a los perseguidores—. No podemos luchar solos contra tantos a la vez.

—Si de verdad han atacado nuestra granja por la noche, es posible que nos estuvieran esperando y que sepan a dónde vamos. —Rut empezaba a sudar copiosamente por el esfuerzo. Parecía cada vez más cansada.

Los tres se quedaron callados pensando en las repercusiones que ello implicaba. Podía ser una trampa. Entonces Rut continuó hablando.

—Si el problema es que ellos son más, solo tenemos que llegar a la granja y pedir ayuda a los nuestros. Entonces dejaremos de ser menos y podremos con ellos. ¡Vamos!.

—No es tan sencillo, Rut. —Óscar miró a los perseguidores otra vez—. Aunque seamos más, los agricultores no saben luchar así que no serían una gran ayuda.

—Al norte. Tenemos que dirigirnos al norte. —Anna empezó a girar. Rut puso cara de horror.

—No puedes hablar en serio. Al norte está la Soka, la niebla viviente…

—La niebla asesina… —susurró Rut, poniéndose pálida. Se había quedado sin palabras.

—No podemos ir más rápido que ellos y es posible que nos sigan hasta la granja.

—Anna tiró de la piedra aún más hacia el norte—. Tenemos que entrar en la niebla, lo justo para que dejen de seguirnos. Después saldremos.

—Nadie ha vuelto de la Soka, Anna. —Óscar también parecía preocupado.

—Los demás intentaban atravesarla, nosotros solo nos vamos a ocultar.

Los tres giraron en la dirección acordada sin volver a hablar. Óscar se percató de que sus perseguidores dudaron al ver el camino que tomaban, pero aún así les siguieron.

La niebla Soka estaba cada vez más cerca y ocultaba, cómo un gran muro, todo el horizonte. Y la parte más alta reflejaba una luz demasiado brillante para ellos.

—Tapaos boca y nariz con la ropa y no miréis arriba. —Anna fué la primera, los otros dos la imitaron al momento.

La niebla era blanca y parecía moverse al compás de las corrientes de aire pero con cierta voluntad, como si buscaran algo.

Cuando Anna, Óscar y Rut entraron, la niebla los acarició y los examinó, como si fueran extraños entrando a un lugar desconocido y ese lugar se diera cuenta de su presencia. Pronto sintieron su tacto suave en toda su piel expuesta. La niebla no tardó en buscar alrededor de los pañuelos improvisados.

—Tenemos que salir, nos va a comer la Soka. —Rut estaba empapada en sudor y cada vez le costaba más respirar.

—Un poco más y salimos. Tenemos que asegurarnos de que no nos siguen. —Anna seguía caminando imperturbable.

—No puedo más. —Rut empujó y empezaron a avanzar hacia el exterior.

Óscar cogió con un brazo el artefacto y con el otro a Rut. Entonces se le movió el pañuelo a Óscar y este empezó a bloquear.

—Me… cuesta… respirar.

—Ya salimos.

Al salir, Óscar cayó al suelo en posición fetal, respirando con fuerza mientras de su boca salían grandes cantidades de niebla que volvían con el resto al salir. Rut se sentó al lado intentando descansar sus músculos agarrotados. Anna aprovechó para mirar a su alrededor y ver que, cómo esperaba, les habían dejado de perseguir.

—Vamos a descansar un poco, la granja no está lejos.

Anna recogió la estructura piramidal se hizo cargo de ella.

—Esto no me gusta, Anna, los Tvöhöfud han ido demasiado lejos. El Liós se va a enfadar, y mucho.

—Y que lo digas, Óscar. Pero de momento vamos a solucionar este problema. ¿Estás mejor?

—Sí, creía que la Soka me iba a comer desde dentro. No podía respirar.

Los tres reflexionaron en silencio. La luna ya estaba alta en el cielo y su brillo alimentaba el mundo.

—Vamos, tenemos que llegar a la granja. Yo llevo la pirámide, vosotros necesitáis un respiro.




Este ha sido el relato. Me he centrado más en la ambientación en sí misma que en la historia en sí misma, que es muy sencilla.

Sobre la creación de mundo y cómo ya expliqué, crear un mundo no es solo dibujar un mapa con nombres curiosos. Os voy a explicar el proceso que llevé para dar forma al planeta que hemos visto.

Cómo ya he explicado, empezó viendo la luna llena. Entonces pensé en un planeta que solo tuviera la luz de la luna. Entonces llegué a la conclusión de que necesitaban algún material fluorescente y encontré la willemita, que además de fluorescente es radioactiva.

La willemita crece en forma trigonal, y de ahí saqué los rombos de los ojos y la forma piramidal de los artefactos de iluminación.

Luego desarrollé la sociedad y pensé en una cultura tribal con componentes religiosos. Esa parte fue fácil, venerarán la luz, que es lo más escaso y por lo tanto más valioso. Entonces dí el siguiente paso, la economía está basada en el trueque más básico y los estamentos sociales se basan en la ocupación. En la cabeza social están los sacerdotes guerreros, y después, parejos y en disputa, los agricultores y los trabajadores de la piedra luminosa.

Entonces pensé en que tiene que haber más tribus pequeñas, primero para dar coherencia a la ambientación y para generar conflicto con los protagonistas.

Entonces me dí cuenta de una posible incoherencia en mi mundo. La luz de la luna apenas tiene fuerza para que crezca vegetación y no calienta. Para evitar un mundo congelado, el calor tiene que venir de otra parte.

El planeta está tan cerca del sol que la cara diurna está en constante ebullición volcánica y esto calienta el suelo de la cara nocturna. He pensado en una media de treinta grados en la superficie. Y por eso las casas están parcialmente enterradas, para utilizar el calor del suelo.

Pero entonces llegué a la conclusión de que si la cara diurna está en ebullición volcánica constante, habrá muchos gases nocivos en el ambiente. Entonces creé la Soka, lo que llaman la niebla viviente.

Y está muy viva, desde luego. Igual que el plancton en el mar limpia y se come los desechos que se generan, la Soka se come los gases nocivos de los volcanes. Son animales microscópicos que se alimentan de esos gases y viven en el límite entre la cara diurna y nocturna, por eso la parte más alta está iluminada por reflejos de la luz del sol.

Os estaréis preguntando por qué os doy esta charla, punto a punto, sobre cómo creé el mundo y la respuesta es que todo cuenta. Incluso las cosas que no van a aparecer como la cara diurna del planeta o las criaturas microscópicas que son lo que llaman la niebla.

Al crear un mundo tiene que ser especial y tener algo memorable, ya sea por su geología, las razas que lo habitan con sus culturas, los poderes mágicos, en caso de que los haya, o la mezcla de todos ellos.

Sí tuviera que hablar con otro autor creador de mundos lo primero que le pediría sería: háblame de tu mundo, descríbelo.

Espero no haberos aburrido con esta disertación acerca de un tema que, personalmente, me apasiona.

Para la semana que viene… quiero decir, esta semana… Intentaré traer el siguiente paso de Adán, pero si no me diese tiempo traería uno de los relatos no publicados del Club Cyrano. Ya veré al final qué sale.

Espero que hayáis disfrutado del relato y la reflexión.

domingo, 29 de enero de 2023

Reflexión: Creación de mundos.

 Como prometí vuelvo este domingo con una reflexión sobre un tema que me resulta muy interesante. Lo que llaman world building o creación de mundo y en castellano existe el término demiurgo, pero no termina de gustarme. pero antes de entrar en materia, una aclaración.

En las novelas de fantasía, es muy importante crear una ambientación interesante y singular, a menos que sea fantasía urbana, pero eso es otro tema. Los grandes escritores han creado sus mundos o universos que guardamos en la memoria, como la tierra media del señor de los anillos, Idhún, de las memorias de Idhún, el viejo mundo de Warhammer o Mundodisco. ¿Y por qué menciono estos mundos? Porque a pesar de las posibles similitudes que pueda haber entre, sobre todo, el señor de los anillos y warhammer, son inmensamente diferentes y característicos. Tienen razas, ciudades, costumbres y personajes particulares. Es necesaria una conjunción de todas esas cosas porque un error es pensar que con un mapa ya se ha creado un mundo súper original, porque hay ciudades y lugares que son únicas en ese mundo, ¿no?.

Lo que diferencia de verdad un mundo bien construido es que da el pego de que es un mundo vivo, con sus reglas propias y que se sustenta por sí solo. 

Brandon Sanderson en su Curso de escritura creativa explica que los mundos que construye son como enormes icebergs huecos, nos muestra la parte visible del mismo y nos da a entender que hay mucho más, aunque solo sea una ilusión. Pero dentro de esa ilusión es necesario tener una sociedad propia con sus reglas, puntos buenos y puntos malos, para que sea creíble.

Para dar un ejemplo, siempre me acordaré de la infame Ankh-Morpork de Mundodisco, una ciudad donde hay un sindicato de ladrones y asesinos que tienen un cupo para sus fechorías y pagan tributo por ellas. No pueden matar más de lo estipulado, y eso crea que si alguien va por la noche a ciertos barrios de la ciudad y le matan se considera suicidio y no asesinato, por haber ido a esa zona.

Suena terrible, ¿verdad? Pero es una característica que no existe en ninguna otra historia que conozca y la hace especial.

Brandon Sanderson es un especialista en creación de mundos y sistemas mágicos, pero esto último es tan complejo que prefiero tratarlo por separado. En cuanto a creación de mundos, tiene un mundo en el que llueve ceniza volcánica cada día. Tiene otro mundo en el que hay unas grandes tormentas periódicas que arrasan el mundo del este hacia el oeste y la fauna y la flora se han adaptado a ellas. Tiene un mundo con doce lunas, que dejan caer esporas y crear océanos de esporas que son navegables gracias a la licuación de las mismas. Tiene un mundo que no gira. Es un sistema de sole binarios, uno muy grande que da a la cara diurna del planeta y el otro, más pequeño, y tras una capa de partículas, da siempre a la cara nocturna. Y tiene otros mundos, muy diferenciados y característicos. Por ejemplo, en el de la ceniza suelen decir herrumbres, pero en el de la tormenta expresan Tormentas, o Tormentoso… Puede parecer un detalle menor, pero eso es lo que los hace únicos y especiales.

Insisto, un mapa con unas localizaciones vacías y una sociedad sin ningún distintivo no es crear un mundo.

Como ya dije en la reflexión sobre el género de fantasía, un libro que realmente me gusta es el que me hace soñar con su mundo, con vivir según sus reglas y en sus lugares, es el libro que tiene una identidad propia, rica y especial.

Yo estoy creando un mundo, y lo digo en gerundio porque de vez en cuando añado cosas nuevas, que no tiene una sociedad, sino muchas. Cada raza tiene su sistema de gobierno, su cultura, su religión y sus características tanto físicas como mentales. Para mí, crear mundos es proyectar el conjunto de las sociedades, culturas y razas hacia el futuro, ligándolas con el territorio en el que viven, es intentar interpretar lo que va a pasar cuando el bloque de las sociedades choquen, uniéndose o separándose y las consecuencias que eso tendrá.
Pero una de las bases más obvias y claras, que yo al menos, uso siempre, es basarme en la realidad como base y darle después un giro de tuerca. Por ejemplo, para uno de los relatos cuyo reto era escribir greenpunk (un escenario apocalíptico relacionado con la naturaleza), tomé la información sobre los micelios que están en el terreno fértil y que comunican todos los árboles y plantas en una red inmensa. El más grande conocido está en el oeste de Oregón con novecientas sesenta y cinco hectáreas, lo que equivale a mil trescientos cincuenta campos de fútbol.

Pues en base a esto, imaginé que modificaban la soja y ésta, acababa comiéndose los micelios del mundo dejando el mundo reseco e infértil por lo que la sociedad construía unos barcos ciudades y se lanzaban a vivir en el mar, dónde la desaparición de los micelios no afectaba.

Creo que me estoy extendiendo demasiado. Lo que quiero decir es que cuando nos presentan un mundo bien construido, con sus características únicas y sus sociedades, entonces tiene uno de los ingredientes para ser una obra maestra. No lo es todo, lógicamente, pero ayuda mucho.

Para la semana que viene voy a traer de vuelta un género que hace mucho que no traigo, el humor absurdo. El domingo que viene voy a traer un relato muy especial y al que tengo muchas ganas. Es muy meta. Pero no quiero dar más detalles.

Muchas gracias, y espero que hayáis disfrutado de mi reflexión, aunque sea un poco caótica.


domingo, 8 de enero de 2023

Reflexiones para el 2023

Me he tomado los dos últimos fines de semana libres, por una parte, por las fiestas que este año han caído en fin de semana y era más complicado subir algo. Pero también por otro motivo.

Las chicas del club cyrano no propusieron ningún reto en diciembre y pensé que querían darse un mes de vacaciones, pero resulta que este mes de enero tampoco han propuesto nada y cuando hablé con una de las organizadoras me dijo que, por varios motivos, no van a organizar más retos de escritura mensual. Eso me ha dejado un poco chafado, he disfrutado mucho escribiendo para estos retos, he aprendido mucho y me han ayudado con las correcciones. Me han enseñado cosas que yo, por mi mismo, no habría aprendido, y ya no voy a contar con ese apoyo tan grande.

Para este año que empieza tengo varias ideas sobre relatos que quiero escribir, el primero, es en parte inspirado en un sueño que tuve, quiero seguir ampliando lo que he llamado el universo Nueva Eva y quiero volver a traer un poco de humor absurdo del que tanto me gusta.

Puede parecer algo intranscendente, pero para mí, dar el paso a publicar sin nadie que me haya corregido es un paso importante porque nadie verá mis errores antes de subirlo y me preocupa. Espero estar a la altura y aplicar lo que me han enseñado los compañeros del club.

Quiero traer un poema, que creo que me va a ayudar a dar sentido a la reflexión, de la mano de Antonio Machado quiero recordarme a mí mismo que, aunque ya ayuda que he recibido vale más de lo que puedo expresar con palabras, ahora toca que me lance a escribir por mi cuenta y, ahora, sin red de seguridad.


Caminante, son tus huellas

el camino y nada más;

Caminante, no hay camino,

se hace camino al andar.

Al andar se hace el camino,

y al volver la vista atrás

se ve la senda que nunca

se ha de volver a pisar.

Caminante no hay camino

sino estelas en la mar.


Y referenciando también a un cantautor Español, uno de los más grandes, al gran Javier Krahe, en uno de sus canciones y, modificando la mítica frase de Jorge Manrique, nos dice que cualquier tiempo pasa fue anterior. Así que toca empezar a labrar un nuevo camino para este año que empieza y soñar con traer más relatos que nos inspiren y nos hagan soñar. De momento me conformo con entreteneros.

Nos vemos dentro de una semana con el primer relato sin el apoyo del club.


domingo, 4 de diciembre de 2022

Raflexiónes: Sagas.

Hoy voy a hacer una reflexión. Así doy un pequeño respiro a los relatos, que cada vez tengo menos. Con el club escribo un relato al mes pero hago cuatro publicaciones al mes, así que voy a tener que subir otras cosas y escribir relatos exclusivos para el blog que no pasen por el club.


En cualquier caso, hoy quiero dar mi opinión acerca de las sagas. Hace dos días terminé El color de la magia, de la saga de la magia del Mundodisco de Terry Pratchet y ayer empecé El metal perdido de la saga Nacidos de la Bruma de Brandon Sanderson.

Me gustan mucho las sagas, puede que la primera en la que entré fue Harry Potter y más tarde me leí El señor de los anillos. Las sagas que he leído hasta ahora son, esas, la saga de Metro 2033, Empecé y me leí Los pilares de la tierra y Un mundo sin fin, aunque no la he continuado hasta ahora. Me ha encantado la Crónica del asesino de reyes de Patrick Rothfuss y estoy ansioso porque saque el siguiente libro. Me leí también los dos libros de la saga Halcón de Rubén y Juan Vicente Azorín, Exomundo y Exotiempo de Rafaél Díaz Gaztelu, La saga del Sendero del Guardabosques de Pedro Urvi y casi todas las sagas de Brandon Sanderson.


Creo que ya he leído unas pocas sagas y, para mi gusto, tienen un doble filo porque tienen cosas maravillosas y cosas que no me gustan tanto, me explico: Para mí, leer un nuevo libro de una saga es como visitar a un viejo amigo, ya conocemos su historia previa, su mundo, sus virtudes y sus defectos. Ya sabemos lo que podemos esperar y con qué nos puede sorprender y eso es maravilloso porque nos ahorramos las presentaciones y vamos más al grano. Me encanta volver a leer las aventuras de personajes que me caen bien y con los que ya he disfrutado tanto. Es muy reconfortante, pero también tiene algún punto en contra.


Voy a poner como ejemplo para esto El sendero del guardabosques. Yo lo encontré de rebote en Kindle Unlimited, vi la sinopsis del primer libro, El hijo del traidor y me pareció interesante, así que empecé a leerlo sin saber que era una saga, y he leído todos lo que ha publicado hasta ahora. Pero, Pedro Urvi publica un libro nuevo de la saga cada tres meses con una puntualidad asombrosa y eso se traduce en que el diecinueve de enero publica su decimosexto libro de la saga. Yo estoy al día y hasta cierto punto no tengo ningún impedimento al respecto pero entiendo que alguien a quién le hable de la saga y le diga que se va a meter en, al menos, dieciséis libros, puede ser una entrada complicada, a pesar de que lo sigo disfrutando muchísimo. La saga Nacidos de la bruma de Brandon Sanderson va a tener algo parecido, va por el séptimo, que cierra la segunda era de la saga, y planea hacer cuatro eras. Cuando esté terminado será una saga muy larga a pesar de estar dividida en partes más pequeñas y podrá ser una entrada más dura al Cosmere, que es lo que está construyendo Sanderson.


El otro punto, para mi gusto, de las sagas es el final. Cuando se cierra una saga siempre tengo sentimientos encontrados. Por un lado me da pena terminar de esa aventura porque sé que no voy a poder disfrutar de más historias con esos personajes. Pero al mismo tiempo, una historia sin final es muy agridulce, siempre. A todos nos gusta llegar a una conclusión que cierre las tramas que hemos ido leyendo y a pesar de la tristeza que me pueda suponer saber que se acaba, hay también cierta satisfacción en terminar una etapa y pensar en cuál va a ser la siguiente.


Por eso, creo que la saga de nacidos de la bruma tiene ese encanto de que son muchos libros, pero tienen sus propios inicios y desenlaces con las eras que va a ir publicando. Eso va a hacer menos cuesta arriba la entrada para futuros nuevos lectores. O eso espero.


Como resumen, adoro las sagas con todo lo bueno y lo no tan bueno que tienen, porque, como ya he explicado en otras ocasiones, adoro cuando una historia me da pie a soñar en las múltiples posibilidades que existen en ese mundo o universo. Hay sagas, y personajes, que recordaré siempre por diferentes motivos. Personajes que me acompañarán siempre en la memoria.

Mientras tanto, yo voy a seguir leyendo El metal perdido, voy a seguir con Memorias de Idhun y con Terry Pratchet.

¿A vosotros os gustan las sagas? ¿Qué saga os ha fascinado más? Dejadme vuestras experiencias en los comentarios y espero que hayáis disfrutado de mis desvaríos divagando en este tema.

domingo, 25 de septiembre de 2022

Reflexiones: Humor absurdo

Ya he subido al blog dos de los tres relatos de humor absurdo que he escrito para el club a día de hoy. Por eso mismo creo que es un buen momento para hablar del tema y a eso vamos.

Adoro el humor absurdo desde que en el instituto el profesor de filosofía y psicología nos hizo leer "la cantante calva" de Eugen ionesco. Es una obra de teatro desternillante con unas escenas que aúnan lo extravagante y lo incompresible para crear una atmósfera en la que cada diálogo puede sorprender al lector/espectador y dejarlo con la boca abierta.

Por desgracia, para este género no puedo poner muchos referentes, como hice con la fantasía. A parte de la obra que ya he mencionado, podría hablar de los Monty Python con sus películas insignia, "la vida de Brian", 'Los caballeros de la mesa cuadrada" y, aunque menos conocida, "el sentido de la vida".

Las tres películas son un referente del absurdo con escenas icónicas como la adoración de los reyes magos, con la que empieza la vida de Brian o la pelea con el caballero negro de en los caballeros de la mesa cuadrada. El sentido de la vida tiene un humor más ácido, pero sin perder su esencia. Me encanta su número musical con la canción "Every sperm is sacred".

También hicieron la serie televisiva, "flying Circus", pero apenas he visto un par de capítulos así que no puedo decir mucho más.

Otro personaje que aportó frescura al género fue Rowan Atkinson con su célebre e inmortal "Mr Bean". Mi yo más joven se partía de la risa con las ocurrencias de este personaje tan querido por tanta gente. Es un personaje exagerado pero sus aventuras están enmarcadas en un día a día lo que consigue que el espectador empatice con él.

Por último, mencionar las películas de Jacques Tati, cineasta francés nacido en 1907 y que vivió la revolución del cine mudo al hablado y se nota mucho, por ejemplo, en "mi tío". En esta película apenas hay diálogos y los que hay son cortos y concisos. Además, la música en sus películas es casi tan protagonista como los propios personajes. No se cataloga como humor absurdo como tal, pero se le acerca lo suficiente como para darle un pequeño hueco en la lista.

¿Y por qué cuento todo esto? Pues para explicar, o intentarlo, el motivo por el que me gusta tanto este género.

Cuando leo, o veo una película, me encanta esa sensación de incertidumbre al no saber con qué ocurrencia me va a sorprender, qué giro va a proponer. Y es que este género tiene una libertad inmensa, tan grande que es inalcanzable. En cada historia es necesario poner unas normas no escritas con unos límites, como es lógico, pero estos son muy laxos. Por ese motivo, cuando escribo, puedo poner familias tan llamativas como la del último relato que he subido en la que el abuelo es una tortuga y los nietos son una papaya y un taladro. En ningún otro género podría unir a esos personajes, pero aquí sí. Y me gusta cómo queda.

Cuando escribo humor absurdo dejor que la historia fluya, y me gusta imaginar la cara de sorpresa del lector con la nueva locura que acabo de escribir. Me gusta que sea impredecible, porque creo que le da una frescura muy especial.

Y al igual que la fantasía, cuando escribo, me permite soñar. La fantasía con mundos diferentes y maravillosos, el humor absurdo me deja ver, y soñar con las costuras de nuestra sociedad y nuestra vida. Alterar el orden natural de las cosas y ver la vida desde un punto de vista diferente y complejo. Porque por muy absurdo que sea, sigue siendo humor y busca reírse de la vida.

Pero como he dicho al final de los dos relatos que he subido con estas características. El humor en general suele ser muy personal y el absurdo, no solo es más personal si cabe, sino que a demás, no gusta a todo el mundo.

Creo que por eso tengo menos referentes y hace que me sienta más inseguro al escribir. Voy a seguir trayendo más relatos absurdos a pesar de que siempre tendré dudas de la calidad de los mismos. Pero los adoro demasiado.

¿Qué opináis vosotros del género? ¿Tenéis algún consejo? Precisamente, ayer sábado, me recomendó mi primo Javier que lea "tres sombreros de copa" de Miguel Mihura. Cuando lo lea haré un inciso contando mi experiencia.

Espero que lo hayáis disfrutado y muchas gracias por acompañarme un domingo más.

domingo, 28 de agosto de 2022

Reflexiones: Género de fantasía

Con esta sección pretendo expresar mi opinión acerca de temas de literatura o relacionados con la misma.
Una cosa muy importante, es que no soy experto ni mucho menos ni pretendo que mis opiniones sienten cátedra, así que si alguien no está de acuerdo con cualquier cosa que pueda expresar que se sienta libre de indicarlo en los comentarios.
Sin más dilación, empiezo diciendo que el género de fantasía es en que más cómodo me he sentido siempre, y he leído bastantes más cosas pero me resulta más fácil y ameno de leer.

Mi primer libro más o menos extenso que me hizo soñar y con el que me emocioné fue la historia interminable, del escritor alemán Michael Ende. El libro me atrapó desde el principio, con los dos personajes principales Bastián Baltasar Bux y Atreyu, el piel verde. Y he de decir que mi personaje favorito era el segundo.

Más tarde seguí leyendo y los siguientes libros que me acompañaron fueron los de Harry Potter de la escritora británica J. K. Rowling. Fui creciendo con él y sus compañeros y eso hizo que fuera una historia muy especial, sobre todo al principio. Según salían los libros me los compraba excepto el último que se lo pedí prestado a una amiga y nunca me llegué a comprar. Como detalle curioso de la saga de magos, decir que nunca me gustó el final, creo que debería haber acabado diferente pero eso es otro tema diferente y tendría que entrar en detalles de la trama así que de momento lo voy a dejar así.

Yo diría que los siguientes libros de fantasía que me asombraron fueron los libros del insigne J. R. R. Tolkien:  el hobbit y la trilogía de el señor de los anillos y creo que mi pasión por la raza fantástica de los enanos viene por el gran, y me quito el sombrero, Thorín, escudo de roble. Su capacidad de liderar siendo uno más del grupo, su carisma y su voluntad me encantaron y las aventuras que corre me dieron mucho para soñar y disfrutar. Y la trilogía amplió la experiencia haciéndola un poco más adulta.

Otra gran saga que me encanta y que he leído todo lo que han publicado, en castellano, es Metro 2033 con sus secuelas y ampliaciones. El autor es Dmitri Glujovski, escritor ruso. Aquí estoy haciendo un poco de trampa porque está mucho más cerca de la ciencia ficción y la distopía que de la fantasía pero quiero introducirlo por la parte de las criaturas mutadas que aparecen en el Moscú postapocalíptico y al fin. Al cabo esto solo es una lista de referntes.

Otros libros que quiero mencionar me los recomendó mi buen amigo Daniel Piniella y fueron las aventuras de Gotrek y Félix de los escritores William King y Nathan Long entre otros. Esta saga está ambientada en el mundo de Warhammer, y el protagonista es un enano muy especial. Vuelven los enanos. Estos libros tienen un carácter más bruto usando la violencia para generar escenarios tan exagerados que se vuelven cómicos.

Por último y para no alargar mucho más este post mencionar la saga El sendero del guardabosques de Pedro Urvi que cuenta ya con catorce libros y fecha para el decimoquinto. Y mencionar que aún tengo mucho que leer de Mundodisco de Terry Pratchett.

¿Y por qué os he resumido mis referentes en cuanto a literatura de fantasía? Porque quiero intentar explicar por qué es mi género de referencia (junto con la ciencia ficción) y es que para que algo me enganche de verdad, ya sea un libro, una película o una serie, para mí tiene que cumplir un requisito indispensable es que me haga soñar, que me den ganas de vivir en su mundo.
Por ejemplo en el señor de los anillos me he imaginado durante años cómo sería vivir en una ciudad enana bajo la montaña. En Metro 2033 me veía sobreviviendo en el corazón del metro de Moscú después de la guerra nuclear. Y por último en el sendero del guardabosques sueño con ser un especialista y vivir grandes aventuras como sus personajes.
Sé que esto es muy personal pero creo que ese es el motivo por el que me siento tan cómodo leyendo este tipo de historias.
Un último detalle que está relacionado. Varios de los escritores y libros que he mencionado son sagas. Yo tengo una relación de amor odio con las sagas y es que leer un nuevo libro de una saga es maravilloso, porque es como volver a ver a un viejo amigo, ya le conoces, no necesitas presentaciones pero cuando son muchos libros puede ser un poco pesado.

No sé si estaréis de acuerdo con mis reflexiones o no, una vez más, no soy autoridad al respecto así que solo es mi opinión.
Espero que sea interesante.

Relato Realidades alternativas: 1 El Teatro Real.

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